Ali Salem Tamek
- Detalles
- Publicado el Miércoles, 28 Diciembre 2011 23:22
- Visto: 119

Ali Salem Tamek es un símbolo para el pueblo saharaui. Cofundador de la Coordinadora de Defensores Saharauis de los Derechos Humanos (CODESA) que preside Aminetou Haidar, ha sido, como ésta, encarcelado y torturado en numerosos ocasiones. Tamek ha sido declarado “enemigo público número uno” en Marruecos por su apoyo a la autodeterminación del Sáhara Occidental.
Ali Salem Tamek nació en 1973 en Assa, una ciudad del sur de Marruecos, en el seno de una familia saharaui. Casado, tiene una hija llamada Thawra, que en árabe significa Revolución.
Además de haber sido encarcelado y torturado en multitud de ocasiones, la violación de sus derechos no parece tener fin: se le ha negado el derecho a trabajar -ha sido despedido de su trabajo-, se le ha confiscado el pasaporte durante largos períodos de tiempo y, como para cerrar el círculo de tormentos, se le ha impedido estudiar Derecho y Periodismo (octubre de 2007), hurtándole así otro derecho fundamental más, el de la educación. Pero no sólo él ha sido el único miembro de la familia torturado, su mujer, Aicha Chafia, fue violada por cinco hombres -a los que identificó como agentes de la seguridad marroquí- en una de las visitas que realizó a la cárcel para ver a su esposo en 2005.
Marruecos lo acusó de ser un agente del Frente Polisario y lo condenó en 2003 por "socavar la seguridad interna del Estado", por cometer el “delito” de pertenecer a la rama saharaui de la organización de derechos humanos Foro para la Verdad y la Justicia, Amnistía Internacional, sin embargo, lo considera como preso de conciencia. Lo cierto es que Tamek ha sido y es un activista por los derechos humanos y la autodeterminación del pueblo saharaui, pero también un sindicalista y defensor de los trabajadores tanto marroquíes como saharauis.
Alí Salem Tamek ha protagonizado numerosas huelgas de hambre. En una de ellas, en 2003, estuvo tan cerca de la muerte que Marruecos se vio obligado a liberarlo. Su estado de salud es muy precario desde entonces ya que, además de asma, tiene problemas de estómago e intestinales, reumatismo, de corazón, además de importantes problemas en la piel.
El 14 de diciembre de 2005, Ali Salem Tamek fue condenado a 8 meses de prisión por un tribunal marroquí de El Aaiún, se le acusó de ser el cerebro de las manifestaciones pacíficas que comenzaron en El Aaiun, en lo que se conoce como Intifada pacífica saharaui. El desencadenante de una situación largamente anunciada fue el traslado el preso político saharaui Haddi Ahmed Mahmoud Kainnan el lunes 23 de mayo de 2005, de la Cárcel Negra de El Aaiun a la prisión de Ait Melloul en Marruecos. Esta situación, unida a las celebraciones por el 32 aniversario del Frente POLISARIO (20 de mayo) y el enorme descontento de la población saharaui, llevó a la convocatoria de una gran manifestación en la ciudad de El Aaiun el martes 24 de mayo, a la que le sucedió una brutal represión de las fuerzas de seguridad marroquíes. Como respuesta a la actuación policial, las primeras confrontaciones comenzaron al día siguiente, miércoles, a primera hora de la tarde, y se convirtieron en Intifada popular alrededor de 19 horas, a lo largo de todo la ciudad. Había comenzado una nueva forma de lucha. Esta será la primera Intifada saharaui de la que se han hecho cierto eco los medios de comunicación de todo el mundo.
En el momento del estallido de la Intifada Ali Salem Tamek se encontraba en España. Regresó al Sahara ocupado dos meses después, y fue detenido por las autoridades marroquíes nada más bajar del avión, el lunes 18 de julio de 2005, en el aeropuerto de El Aaiun procedente de Las Palmas. Fue confinado en la cárcel de Ait Mellul, Marruecos. Tamek, junto con otros defensores saharauis de los derechos humanos (Brahim Numria, Mohamed El Mutawakil, Lidri El Hussin, Aminetu Haidar y Larbi Massud, entre otros) iniciaron en la cárcel una larga huelga de hambre.
A finales de noviembre de 2005 comenzaba el juicio contra los activistas de derechos humanos, Ali Salem Tamek, Brahim Numria, Mohamed El Mutawakil, Lidri El Husein, Larbi Massud, Hmad Hammad y Aminatu Haidar, entre otros.
Amnistía Internacional y Human Rights Watch emitieron informes donde se denunciaba que Ali Salem Tamek y los otros activistas saharauis detenidos no estaban recibiendo un juicio justo. Esta farsa judicial fue tan evidente que el Parlamento Europeo exigió su liberación inmediata en una histórica resolución en octubre de 2005. Finalmente, la presión dio sus frutos y fue liberado a causa de la fuerte presión internacional en abril de 2006, junto con otros activistas de derechos humanos.
En octubre de 2009, las autoridades marroquíes volvieron a arrestar a Ali Salem Tamek en el aeropuerto de Casablanca, al regreso de una visita a los campamentos de refugiados saharauis. Esta vez junto a otros seis defensores de los derechos humanos saharauis, el denominado Grupo de los Siete. Seis hombres (Ali Salem Tamek, Brahim Dahan, Ahmed Nasiri, Yahdih Etarruzi, Saleh Lebuihi y Rashid Sgair,) en la cárcel de Salé (Rabat) y una mujer (Degcha Lachgar) liberada provisionalmente por problemas de salud tras una huelga de hambre se encuentran a la espera de ser condenados, incluso a muerte, por un tribunal militar marroquí por “atentado contra la integridad territorial”, “traición a la patria” y “colaboración con el enemigo”. El delito cometido esta vez ha sido la visita que realizó el Grupo de los siete a los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf.
Según informa CODESA, desde que oficialmente ingresaron en situación de prisión preventiva el 16 de octubre de 2009 en la cárcel de Salé, los presos de conciencia y los defensores saharauis de los derechos humanos han sido aislados del mundo exterior deliberadamente por parte de la Comisaría General del Departamento de Prisiones y Reinserción, siendo ubicados en celdas tan pequeñas que no exceden los 4 metros cuadrados de superficie y que normalmente son utilizadas como celdas de castigo. Se teme seriamente por la vida del valeroso Ali Salem Tamek y sus compañeros.
Ali Salem Tamek ha recibido numerosos premios de DDHH. El último en marzo de 2010, cuando la Asamblea por Tenerife le concedió el premio “José Manuel Méndez”.
Extracto de un artículo sobre Ali Salem Tamek de Gonzalo Moure y Ricardo Gómez, publicado en La Nueva España, tras la detención del defensor de derechos humanos al regresar a El Aaiun en julio de 2005, durante los primeros meses de la Intifada pacífica saharaui.
El Gandhi saharaui. GONZALO MOURE / RICARDO GÓMEZ
«En silencio, después de quebrarse mi voz, seguiré gritando tu nombre de tormenta, tu dolor, tus heridas, tu soledad». (M. Salem Abdelfatah, Ebnu)
Con las manos vacías, la darráa recogida sobre los hombros en una metáfora blanca del dotti de Ghandi, las sandalias cubiertas de polvo paciente y una sonrisa altanera, Ali Salem Tamek ha sido detenido en El Aaiun. Le esperaban al pie del avión más de doscientos policías marroquíes de tres cuerpos distintos. Es la enésima detención de un pacifista cuyo delito es pedir lo mismo que la ONU, la Unión Europea y el Parlamento español: la autodeterminación de los saharauis, la libertad de su pueblo. Tamek no ha hecho otra cosa que ofrecer su cuerpo en el altar del silencio, para que sus gritos involuntarios por las torturas llegaran a nuestros oídos. A estas horas, posiblemente Tamek estará ya en la Cárcel Negra, en la que otros muchos saharauis pagan con la libertad su osadía: acudir a manifestaciones pacíficas.
*Fuente: Revista San Borondón y Poemario por un Sahara Libre














































